#20 K. Luy de Aliaga, Amancay Nahuelpan, Javiera Tapia y Pasaporte Literario

Micro entrevistas para grandes lectores.

Hola, hipergrafista. Te damos la bienvenida a la edición de mayo de este boletín artesanal y minucioso sobre libros, escrituras y animales lectores. Ya son 386 personas las que reciben este correo y nos gustaría que fuesen muchas más: si puedes, comparte Hipergrafía con una persona a la que le guste mucho leer. Sería una gran ayuda.

Vamos a lo que nos convoca. En este correo encontrarás cuatro micro entrevistas de tres preguntas:

  • K. Luy de Aliaga, autora de Compórtense como señoritas, nos habla acerca del proceso de escritura y de cómo saltó de felicidad al enterarse de que su novela sería ilustrada.

  • Amancay Nahuelpan, dibujante y escritor de cómics, aborda lo desafiante y entretenido que es trabajar para DC Comics.

  • Javiera Tapia, autora de Amigas de lo ajeno, habla sobre escritura, música, periodismo y feminismo.

  • Rosario Andisco y Alfonso Palacios, creadores de Pasaporte Literario, nos cuentan sobre la curaduría cultural que hacen mes a mes. ¡Y dejan un regalo, así que atención al final de esa entrevista!

Para despertar tu curiosidad, acá está la lista de libros mencionados en esta edición:

Esperamos que disfrutes esta entrega del boletín.


K. Luy de Aliaga: “Hice las paces con mi yo adolescente. Necesitaba escribirlo para entenderlo”

En la contratapa del libro Compórtense como señoritas publicado este año por Cocorocoq Editoras, la autora peruana, K. Luy de Aliaga, deja un mensaje que atraviesa cada página de su novela: “Si estás leyendo este libro, quiero que sepas que no estás sola. RESISTE”. En esta breve entrevista, la autora nos habla acerca del proceso de escritura, el desafío de recordar momentos dolorosos, la resiliencia y cómo saltó de felicidad al enterarse de que su libro se publicaría en formato ilustrado.

—Después de leer el libro me quedó una gran pregunta. ¿Compórtense como señoritas nace de tu experiencia de vida o también hay guiños de ficción?
El libro se abre y cierra con la historia del ataque homofóbico por el que pasé y luego el resto son memorias, personales o de otres. El personaje tiene mucho de mí, pero tuve que tomar cierta distancia para poder lanzarme a contar las partes duras de la historia, ironizarla por momentos, intentar no caer en mi propio drama. Siempre trato de burlarme de lo malo que me pueda pasar, es un mecanismo de supervivencia. El libro tiene esas marcas. En conjunto, los personajes LGBTQI conforman un solo cuerpo herido por la misma ciudad que los alberga.

—La lucha por vivir tu verdad estuvo llena de obstáculos. ¿Qué partes fueron las más difíciles de escribir?
Todo, porque me sentía muy insegura y soy muy autocrítica. Escribir durante meses los detalles del ataque me llenó de ansiedad, pero también me liberó. Volví a ver fotos, a leer el atestado, a recordar instantes muy desagradables, a preguntarle a los testigos. Me volví más consciente de las cicatrices, visibles o no. Acepté que una no puede escribir pensando “uy lo van a leer mi mamá y mi papá”, sea o no ficción. Eso hay que olvidarlo. Escribirlo lejos y sola me ayudó a encarar el libro, hice las paces con mi yo adolescente. Necesitaba escribirlo para entenderlo.

—Son algo atípicos los libros juveniles ilustrados. ¿Qué te pareció la idea de poder sacar este libro con ilustraciones? ¿Cómo fue esa experiencia?
Cuando Cocorocoq me propuso el proyecto me pareció loquísimo (salté con el teléfono en la mano). Uno de mis libros favoritos es Fun Home de Alison Bechdel, así que me sentí muy afortunada de poder ver Compórtense como señoritas ilustrada. Me encanta explorar todo tipo de formato. Si Compórtense como señoritas se convirtiera en una peli, en cortos, en una obra de teatro o en un cómic yo aceptaría feliz. La historia ha cobrado nuevas dimensiones con el trabajo alucinante y talentoso de Toto Duarte, los personajes tienen rostro. La lectura e interpretación de los personajes fue con total conexión, no sentí la distancia.

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Amancay Nahuelpan: “Trabajar en DC era un sueño que tenía de pequeño”

En marzo de 2021 Amancay Nahuelpan publicó Clandestino (Planeta), un cómic lleno de acción que cobra vida en las calles de Tairona, lugar donde se mezcla la historia política del continente latinoamericano con su imaginación. El primer artista chileno en trabajar para DC Comics nos cuenta sobre su recorrido profesional, las dificultades que tuvo que enfrentar, sus motivaciones, su multiculturalidad y lo desafiante que ha sido para él crear nuevos proyectos en medio de una gran demanda de trabajo.

—La ruta de vida de un artista del cómic es muy sacrificada, ¿qué trabas y oportunidades encontraste al inicio de tu carrera?
Lo más difícil siempre es el tiempo que toma el trabajo de dibujante, a veces significa pasar mucho tiempo frente al tablero, pasar varias horas aislado y dejar otras cosas de lado. Pero lo vital siempre es encontrar ese equilibrio que te mantenga motivado y no termines con un “burn out”. Cuando estás empezando cuesta adaptarse a eso y sin duda que se convierte en una traba. Pero por otra parte tuve la suerte de ir conociendo gente que me ayudó mucho a avanzar y mejorar en lo que estaba haciendo. Y así fui aprendiendo como ir haciendo las cosas.

—¿De qué forma la cultura mapuche ha impactado tu trabajo como artista?
Creo que junto al hecho de haber nacido en Canadá, crecer en Chile, y tener ascendencia Mapuche, ha resultado en que como persona siempre he estado abierto a explorar nuevas culturas y formas sociales. No quedarme en una sola burbuja socio-cultural. Y eso de alguna forma puede verse en mi arte, no me gusta encajonarme en un solo estilo o género, me gusta ir incorporando elementos de un lado y otro para terminar formando una obra final.

—Ser artista de DC Comics debe ser un tremendo desafío y también un honor. ¿Cómo haces para poder trabajar en tus proyectos propios al mismo tiempo?
Sin duda que es lo más desafiante y entretenido que me ha tocado hacer. Trabajar en DC era un sueño que tenía de pequeño, y por eso mismo ahora le dedico todo el tiempo posible, dejándome sin la posibilidad de poder desarrollar mis proyectos personales de momento. Pero tengo un par de ideas ahí que en cualquier momento espero ir retomando.

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Javiera Tapia: “Siempre supe que quería escribir”

A mediados de 2020 la periodista Javiera Tapia publicó Amigas de lo ajeno (Planeta), un libro híbrido, atravesado por sus conversaciones con músicas chilenas como Ana Tijoux, Mariel Mariel y Niña Tormenta, por mencionar algunas, y su propia trayectoria y experiencia de vida. Javiera tiene amplia experiencia como periodista de música, es fundadora de Es Mi Fiesta, dirige el medio POQT y colabora en Coolt y Rockdeluxe. 

—Cuando empezaste tu trayectoria en el periodismo musical, ¿pensaste que en algún momento todas esas conversaciones decantarían en Amigas de lo ajeno?
La verdad es que no. O sea, por un lado, siempre supe que quería escribir. Desde que era niña. Pero cuando empecé a hacer periodismo musical, yo no tenía idea de nada. En las escuelas de periodismo no te enseñan a ser periodista de música ni tampoco a encontrar rápidamente qué tipo de periodista musical quieres ser. Por eso lo miro como un oficio más que como una profesión, que he ido aprendiendo mientras lo ejerzo y también leyendo mucha prensa musical (me encanta hacerlo, desde antes de trabajar) y escuchando música. Pensando en ella como relatos. Cuando comencé sólo quería escribir mucho, porque creí que esa era la manera de encontrar mi propia forma de hacerlo. Y ese trabajo de diez años es la base para Amigas de lo ajeno: errores, aciertos y canciones que me dejaban pensando en muchas cosas más que la música. Incluso en mi propia formación feminista. Todas las entrevistas que aparecen en el libro son inéditas y solo hay dos extractos muy breves —cuñas— que me permití compartir de años anteriores, porque enriquecían la historia.

—El libro es un texto súper personal. ¿Cómo te desafió eso durante el proceso de escritura?
Me desafió porque no quería escribir un libro que se tratara de mí. Este libro es sobre música —en su base— y las protagonistas son las artistas. A medida que iba a escribiendo los capítulos me iba dando cuenta que yo también aparecía, sin querer hacerlo de manera consciente. Ahí vi que estas historias se cruzaban con la mía, aunque nuestras vidas no tuviesen nada que ver y pensé que también podría suceder eso con la persona que lo leyera. Así que dejé ese pudor —muy periodístico— de lado y me lancé a escribir con mucha libertad. Es una escritura personal y yo aparezco en el libro, sí, pero no porque yo sea especial, sino todo lo contrario. Soy una mujer común y corriente, como muchas mujeres, comunes y corrientes que escuchan esta música o que pueden leer el libro. Y me parecía bonito ofrecer eso, como un regalo que una entrega con algo de timidez, igual. Lo digo en el prólogo: “Este es un libro sobre los puntos en los que se unen nuestras existencias”.

—Hay canciones que no se nos salen de la cabeza. ¿Hubo algún libro que te acompañó durante la escritura de Amigas de lo ajeno?
Una vez que tenía muchas —muchas— horas de conversaciones transcritas, vino el grueso de la escritura y ese fue un proceso que disfruté muchísimo. Recuerdo la sensación de estar muchas horas sentada, con las piernas un poco acalambradas, pero muy feliz, sin querer parar. El 2020 ha hecho que mi memoria tenga cortocircuitos, pero sí recuerdo claramente al menos cuatro libros que disfruté mucho leer cuando ya estaba de lleno escribiendo. Uno es Expuesta de Olivia Sudjic (que aparece citado en el epílogo de Amigas de lo Ajeno). También Panfleto, erótica y feminismo de María Moreno; El entusiasmo de Remedios Zafra (muy recomendado para quienes trabajan en cultura) y el otro, que es probablemente el número uno en la lista de mis libros favoritos —de todos los que he leído en mi vida— Lectura fácil, de Cristina Morales.

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Pasaporte Literario: “¡Es difícil contentar a tantos paladares!”

En Hipergrafía nos interesa vincularnos con iniciativas novedosas del ecosistema del libro. Cada mes Pasaporte Literario ofrece una caja cultural sorpresa que contiene tres elementos: un libro de una editorial independiente, una obra de un artista nacional y un objeto de manufactura artesanal. Le preguntamos a sus creadores, Rosario Andisco y Alfonso Palacios, cómo hacen la selección de títulos, cómo ven el panorama editorial independiente y qué están leyendo actualmente.

—Pasaporte Literario es un ejercicio de curaduría que ustedes hacen mes a mes. ¿Es muy difícil la elección del libro que enviarán o cada vez deciden más fluidamente?
La comunidad es cada vez más grande y la elección un desafío. ¡Es difícil contentar a tantos paladares! También son más las editoriales que apuestan por el proyecto y nos confían sus manuscritos, eso nos permite tener más alternativas. La curaduría tiene mucho de nuestro gusto y sello personal, no solo en la elección del libro, sino de artistas y oficios que acompañan el libro del mes. Aunque debemos ser capaces de abstraernos y pensar que el contenido debe gustarle a un grupo de personas bien heterogéneo que comparte el gusto por la cultura. Uno de nuestros objetivos es acercar novedades de editoriales chilenas que quizás no conocerías o elegirías comprar y la recepción ha sido muy positiva.

—Ustedes trabajan con muchas editoriales independientes. ¿Cómo han visto la evolución de este segmento, con la pandemia incluida?
Trabajamos con editoriales independientes chilenas por la tremenda calidad en sus publicaciones, desde el punto de vista narrativo, estético, de edición y diseño y muchas veces sus catálogos no tienen la vitrina que merecen en la mayoría de librerías. Creemos que a pesar de la ausencia de ferias presenciales, las editoriales se han fortalecido, porque creció el interés y apoyo por lo nacional e independiente. Muchas tuvieron que reinventarse y digitalizarse, porque no tenían desarrollado su canal de venta online. Las publicaciones han disminuido naturalmente y ha sido gratificante poder aportar a la publicación de libros en estos tiempos, además de acercárselos a muchas personas de diversas comunas de Arica a Punta Arenas.

—¿Qué está leyendo Rosario y qué está leyendo Alfonso en estos momentos?
Rosario: Ayer terminé Jumper, de Francisco Miranda (Filacteria) y empecé Fóllame, de Virginie Despentes. Y bueno, alternativas para los próximos meses del proyecto. 

Alfonso: Neozona de Juan Carreño (Ediciones UDP). Además, leyendo varios borradores de alternativas que tenemos para el segundo semestre del proyecto.

Aviso de utilidad pública:

  • 🎁 Rosario y Alfonso nos han obsequiado un cupón de descuento para quienes estén leyendo este boletín y quieran suscribirse al Pasaporte Literario. Ingresa en su sitio web y utiliza el código PLHIPER para aplicar un descuento de $.2000 por los dos primeros meses de suscripción.

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El animal lector

A la ballena Krilita le gusta leer sobre el cambio climático para adelantarse a los hechos y movilizar a su comunidad. Le cae mal el pulpo que ganó el Oscar.

Finaliza esta edición de Hipergrafía. Si leíste hasta acá te lo agradecemos. Preparamos este boletín con mucho 💕.

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La próxima entrega de Hipergrafía llegará a tu correo el jueves 20 de mayo de 2021.

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Eso es todo, cierre de transmisiones.

Nos vamos a leer.

Felu y Pato